sábado, 31 de julio de 2010

MI INGRATO PATRON

En esa lluviosa mañana bajo la lluvia avanzaba, mientras mi rostro frio escurría, caminaba rumbo a la obra con el semblante sombrío, y la soledad de mis peores días en mi alma reflejada, llevaba a cuestas la impotencia de mi vida, el desamor, el fastidio, y la rutina.

¿Quien era yo? era el reclamo de mi espíritu, ¿que razón tenia mi existencia en esta vida adusta? Un día más inmerso en la rutina, platicas sosas y triviales, ¿pero que mas? ¡Así me toco vivir! A mi mismo me repetía, como queriendo convencerme que la desgracia era parte de mi vida. Pero mis hermanos espero no aburrirlos con el relato de lo que lo que aprendí ese día.

Al llegar a mi trabajo pude ver al patrón de mi obra, alegre disponer de los materiales y el personal de la jornada, y sentí como una cruel puñalada, por que mi verdad era que anhelaba sentir tan siquiera un poco de lo que ese hombre derramaba, y me dije…

- Que ingrato patrón, el como tiene todo y yo no tengo nada, el si puede darse el lujo de sonreír y ser feliz, pero yo que tengo, aquí en la obra me dieron estas herramientas que quien sabe quien ya uso, ellos usan los mandiles mas vistosos, y las herramientas mas nuevas,
- ha pero eso si, este patrón es el que recibe todos los beneficios de mi jornada.

- Eso no es justo, pero hoy voy a unirme a un sindicato para luchar contra el poder de la opresión y de la burguesía.
Al decir esto al suelo arroje enojado mis herramientas, y me dispuse a buscar la asociación de obreros mas próxima, al retirarme el ingrato patrón ¿que creen que me dijo?
- Querido hermano (si como si yo pudiera ser hermano de este opresor rico) me puedes hacer favor de quedarte mas tiempo en la obra a trabajar, por que tenemos trabajo que entregar, (era el colmo de este negrero)
- claro que no le dije, ya estoy harto de nada mas enriquecerlo, usted no valora mi trabajo y en este preciso momento voy a agremiarme para poder exigirle un aumento.
Mi ingrato patrón sin decir nada solo sonrió dulcemente y me dejo partir.

Al llegar al gremio de canteros fui recibido por el líder de estos, el cual me dijo;
- hiciste muy bien mi hermano por que los trabajadores debemos de unirnos para defender nuestros derechos y nuestro trabajo.
Me informo de mis derechos y beneficios, por lo que presto estuve a unirme, y cuando me pidió que le diera unos datos para llenar mi solicitud, me dijo,
- a que hora comienza a laborar mi querido hermano,
y yo le dije fuertemente para que todos oyeran lo trabajador que era,
- a las 8:00 en punto compañero, el levanto los ojos y me miro asombrado y yo pensé “ claro como todos son una bola de flojos, aquí he destacado” .

Después me pregunto cuantas horas esta dispuesto a laborar mi querido hermano, y yo conteste;
- pues las ocho horas que dice la ley del trabajo, ni una mas, por que ya he sido muy explotado además son logros históricos que con sangre se han ganado, Bla, Bla, Bla.
y nuevamente me miro fijamente el querido hermano,
- muy bien pero antes de ser aceptado debe de jurar ante la bandera de nuestro gremio,
avanzamos hasta una bandera roja y me coloque en posición de juramento, me dijo el hermano
- pero adelante repita conmigo, “ juro solemnemente trabajar de medio dia a media noche sin descanso…”

Justo en esta parte interrumpí bruscamente,
- MOMENTO mi querido hermano yo vengo a que me protejan de las injusticias de mi patrón no a que me obliguen a trabajar del medio dia a la media noche,
y en eso alcance a ver el símbolo que la bandera portaba en un extremo y pregunte ¿que significa eso?
- es un martillo y una hoz, significan trabajo, (asustado me dije estos hombres están locos me quieren hacer esclavo) y firme mente rechace hacer el juramento, entonces el me dijo
- pues que esperaba mi querido hermano, este es un gremio de trabajadores, no de haraganes, o perezosos, el que se une a nosotros es para trabajar mas, no para perder el tiempo, trabajamos de sol a sol para que un día seamos patrones no asalariados,
- el hermano que hoy es su patrón fue un miembro muy destacado de este honorable gremio y hoy es quien paga los mejores salarios,
- pero si usted no trabaja, no quiera exigir un pago
- pues el pago que merece es el que usted se ha ganado.

Al escuchar esto comprendí que mi patrón era feliz por que se lo había ganado, que el era tan justo que comprendía el estado por el cual yo estaba pasando, que mi objetivo real era ser mi propio patrón en mi propio templo y dentro de la gran obra del universo.
y realmente apenado, me vio mi patrón llegar y sin decirme nada me señalo mis herramientas y mi piedra que tenia que golpear, y con una bondadosa sonrisa me dijo;
- no pasa nada,
- vamos, hay que trabajar
- que tenemos trabajo que entregar, hoy mi querido hermano yo soy tu espíritu, tu conciencia y tu voluntad.

En esos momentos me dije, que ciego he sido, pero hoy veo la luz
- por que yo no he tenido un ingrato patrón, solo una piedra muy aspera que no he sabido trabajar.

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