
COLABORACION DEL Q:. H:. JOEL HERNANDEZ BAUTISTA
QQ:. HH:. Dejo a consideración de vuestras luces este trazado tomado del libro literatura de los Guaraníes de León Cadogan y Alfredo López Austin , editoria Joaquin Mortiz.
El Creador, Ñande Ru, se crea a sí mismo en medio de las tinieblas originarias. Surge entre ellas con la vara-insignia de su poder y el reflejo de su corazón que todo lo ilumina. El colibrí, extraño personaje del poema, parece ser la representación del creador mismo que se auto sustenta. En otros poemas aparece claramente el Colibrí como el propio Ñande Ru. La imagen de la creación retorna cíclicamente sobre la tierra con el curso de las estaciones.
Parte I
I
Nuestro primer Padre, el Absoluto,
Surgió en medio de las tinieblas primigenias
II
Las divinas plantas de los pies,
El pequeño asiento redondo´
En medio de las tinieblas primigenias los creo, en el curso de su evolución
III
El reflejo de la divina sabiduría (órgano de la vista)
El divino oye-lo-todo (el órgano del oído)
Las divinas palmas de la mano con la vara- insignia, (dedos y uñas)
Las creo Ñamanduí en el curso de su evolución´
En medio de las tinieblas primigenias.
IV
De la divina coronilla excelsa las flores del adorno de plumas eran gotas de rocío.
Por entre medio de las flores del divino adorno de plumas el pájaro primigenio. El Colibrí, volaba revoloteando
V
Mientras nuestro Primer Padre creaba en el curso de su evolución su cuerpo divino,
Existía en medio de los vientos primigenios;
Antes de haber concebido su futura mirada terrenal,
Antesis de haber concebido su futuro firmamento,
Su futura tierra que originariamente surgieron,
El Colibrí le refrescaba la boca;
El que sustentaba a Ñamanduí con productos del paraíso
Era el Colibrí.
VI
Nuestro padre Ñamandu, el Primero, antes de haber creado su futuro paraíso.
En el curso de su evolución,
Él no vivía en tinieblas: aunque el sol no existiera,
Él existía iluminado por el reflejo de su propio corazón;
Hacia que le sirviese de sol la sabiduría contenida dentro de su propia divinidad.
VII
El verdadero Padre Ñamandu, el Primero,
Existía en medio de los vientos originarios, en donde paraba a descansar la Lechuza producía tinieblas; ya hacía que tuviese presciencia del lecho de las tinieblas (dela noche)
VIII
Antes de haber el verdadero Padre Ñamandu, el Primero, creado en el curso de su evolución su futuro paraíso; antes de haber creado la primer tierra,
Él existía en medio de los vientos originarios.
El viento originario en que existió nuestro Padre se vuelve a alcanzar
Cada vez que se alcanza el tiempo –espacio originario (invierno)
Cada vez que se llega al resurgimiento del tiempo –espacio primitivo.
En cuanto termina la época primitiva, durante el florecimiento del lapacho,
Los vientos se mudan al tiempo- espacio nuevo:
Ya surgen los vientos nuevos (N une:), el espacio nuevo;
Se produce la resurrección del tiempo-espacio (primavera).
Es cuanto de un H:. Ap:.
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